Cuando TPS se ejecuta en segundo plano, permanece activo sin mostrarse en tu pantalla. Continúa utilizando recursos del sistema como memoria, CPU y batería, lo que puede ralentizar tu dispositivo o reducir la vida de la batería. TPS puede realizar tareas como sincronizar datos, buscar actualizaciones o enviar notificaciones incluso cuando no lo estás usando.
Si está configurado para iniciarse al arrancar, puede reiniciarse automáticamente y seguir funcionando a menos que se cierre o desactive manualmente. Desactivarlo puede ayudar a mejorar el rendimiento y darte más control sobre tu sistema.
Cómo cerrar TPS
- Abre el Administrador de tareas
- Presiona Ctrl + Shift + Esc o Ctrl + Alt + Supr y selecciona "Administrador de tareas"
- Haz clic en "Más detalles" si la ventana está minimizada.
- Busca TPS
- En la pestaña Procesos, desplázate por la lista para encontrar "TPS" o algo similar.
- Si no estás seguro, haz clic derecho en el proceso y elige "Abrir la ubicación del archivo" para obtener más información.
- Finaliza la tarea
- Haz clic derecho en el "proceso TPS"
- Selecciona "Finalizar tarea" para detenerlo inmediatamente.
Si no puedes abrir TPS, puede ser porque ya está ejecutándose en segundo plano.